jueves, 27 de junio de 2013

buena alimentacion

5 tips para atender bien a tus clientes


1-SATISFAGA A TODOS Y CADA UNO DE SUS CLIENTES
Usted deberá asegurarse que cada cliente que entra en su negocio salga satisfecho. Tenga presente que son los clientes la única razón por la que abrimos las puertas del negocio cada día. No existe nada más importante que un cliente. Las tareas de depósito, la nueva vidriera, las tareas administrativas...todas pueden esperar, un cliente no debe esperar. Por esta razón, un cliente nunca debe ser visto como una interrupción.


2-DEJE SU VIDA PERSONAL EN CASA
Todos nosotros tenemos días en que nos sentimos estupendamente, y días en lo que querríamos escondernos bajo la alfombra. Usted no debe permitir que su propio humor personal afecte la manera en que trata a un cliente. Todos esperan ser atendidos rápida y cortésmente. El cliente que entra en su negocio no tiene idea que a usted se le pinchó un neumático del auto en el camino hacia el trabajo, y que luego procedió a dejar las llaves dentro del baúl cerrado. Del mismo modo, no tiene idea de qué usted acaba de ser honrado con el premio al mejor vendedor del mes. El punto está en que el cliente no debiera ser capaz de decir cuál es la diferencia por el servicio que recibe.

especialidad en sabores

sabores especiales

los sabores deben ser variados y compatibles entre sí. Utilizar correctamente el método de cocción para conseguir el sabor esperado del producto, no abusar de especias y condimentos e intentar hacer mezclas que sirvan, como mezclar sabores sustanciosos con magros, condimentados con suaves, ahumados con agridulces, dulces con ácidos, etc. Evitar servir guarniciones de sabor intenso con carnes delicadas, evitar que haya muchas frituras, no mezclar almidones con salsas muy pesadas, y la lista sigue y sigue. Esa es la idea del equilibrio, usar todos los elementos antes mencionados de manera equitativa que permitan un balance de sabor y atractivo.

Pastel de bodas


VEN A DEGUSTAR DE LOS MAS DELICIOSOS PASTELES QUE TE PODEMOS BRINDAR

Tradicion de las velas

un gran pastel endulza tu dia 


Para que ilumine cada año que cumplís.

La costumbre de rodear la tarde de velas viene de la antigüedad. El círculo de velas formaba parte de un ritual que protegía al homenajeado de los malos espíritus durante un año. Esto causó durante años que la iglesia católica considerase que la celebración del cumpleaños era un rito pagano. Hoy es costumbre celebrar el cumpleaños de una persona viva, pero, de haber prevalecido la tradición occidental, estaríamos observando celebraciones anuales del aniversario de la muerte de una persona, que en otro tiempo era un acontecimiento más significativo. Muchas de nuestras celebraciones han cambiado radicalmente en comparación con lo que eran en otro tiempo. Nunca se celebraban los cumpleaños de los niños, ni tampoco los de las mujeres, y el adornado pastel de cumpleaños, que fue por breve tiempo una tradición griega, dejó de confeccionarse durante siglos, aunque reapareció más tarde, adornado con velas y saludado con un coro de Feliz cumpleaños.

Historia de los pasteles



unque la elaboración de pan y sus derivados se inició en el antiguo Egipto, nada indica que los primeros panaderos de la civilización tuvieran alguna vez la idea de rellenar un molde de pasta con carne, pescado o fruta. Este avance culinario se registró en la antigua Grecia, donde el artocreas, una tarta de carne picada con sólo una costra inferior de pan, gozó de varios siglos de popularidad. Dos características distinguían estos primeros pasteles o empanadas: no tenían un piso superior de pasta, y el relleno nunca consistía en frutas o crema, sino tan sólo en carne o pescado.

Los primeros pasteles de dos pisos fueron confeccionados por los romanos. Catón el Censor, estadista romano del siglo II y autor del tratado De Agricultura, era muy goloso y dejó registrada una receta de la empanada más popular de su época: la llamada placenta. Para la corteza se empleaban harina de centeno y de trigo, y el dulce y espeso relleno consistía en miel, especias y queso de oveja. Finalmente, el pastel era untado con aceite y se horneaba sobre hojas de laurel.


La primera referencia occidental a un pastel de frutas, y además una auténtica tarta de postre, aparece en la historia con fecha sorprendentemente tardía: en el reinado de Isabel I de Inglaterra, o sea en el siglo XVI. Aunque posiblemente la repostería casera utilizaba frutos tales como melocotones y manzanas, es sabido que la reina exigía cerezas deshuesadas y confitadas como sustitutivos de los tradicionales rellenos de carne o de pescado.

Una vez hizo su aparición el pastel de frutas como postre, sus referencias y sus rellenos proliferaron, pero es interesante observar que al principio, y tal vez siguiendo el capricho de la reina, en Inglaterra los pasteles predilectos fueron las confeccionadas con bayas silvestres, con preferencia sobre las de frutas cortadas.

FUENTE: http://www.pasteles.us/reposteria/decoracion/infantiles/historia_de_los_pasteles/

RICOS PASTELES




1. PASTEL DE MOUSSE DE CHOCOLATE BLANCO


Ingredientes: - Un huevo - 30 gramos de azúcar - 15 gramos de harina de trigo - 15 gramos de almendra en polvo - 250 gramos de fresas - 125 gramos de azúcar - 400 mililitros de nata para montar - 4 yemas - 200 mililitros de leche - 40 gramos de azúcar - 200 gramos de chocolate blanco para postres - 5 hojas de gelatina

Preparación: Esta tarta consta de tres partes diferentes: el bizcocho, el 'coulis' de fresas (sustituible por mermelada si estamos vagos) y la 'mousse' de chocolate blanco.

Empezaremos por la base. Para ello prepararemos un molde desmontable de unos veinte centímetros: lo encamisaremos y forraríamos la base de papel si no fuera suficientemente adherente. Ahora vamos a por la masa. Batimos el huevo con el azúcar y la ayuda de unas varillas eléctricas. Cuando la mezcla haya cambiado de color a un amarillo pálido y doblado su volumen estará lista. Entonces, añadimos la harina y la almendra, y las integramos bien.

Lo echamos en el molde desmontable y lo llevamos al horno, que previamente habremos calentado. Ponemos calor arriba y abajo a 180 grados y lo dejamos unos quince minutos. Controlamos para que no quede ni duro como una piedra ni húmedo. Dejamos que enfríe y lo desmoldamos. Luego, lo volvemos al molde, que habremos limpiado y cuya base habremos forrado de papel de hornear. Reservamos.

Toca el turno de hacer el coulis. Es muy sencillo. Limpiamos y cortamos las fresas en trocitos. Las ponemos a fuego medio con el azúcar durante unos quince o veinte minutos. Se reducirá a la mitad. Pasado el tiempo, lo pasamos a un vaso y lo trituramos con la batidora. Si queda muy líquido, lo ponemos al fuego de nuevo hasta que reduzca. La ponemos en un biberón de cocina y dejamos enfriar.

Categoría de montaje de platos


radicional
La manera más sencilla de disponer los elementos en el plato, donde se exhibe la proteína como gran protagonista. El plato ser un reloj y los elementos se ponen según la posición de los números: Proteína y salsa a las 6, guarniciones a las 2 y 10 respectivamente.

Este es muy usado para servicios de alimentación colectiva, banquetes y restaurants económicos. Ya que es rápido de hacer, sencillo y muestra los ingredientes sin ocultar nada.



2-      No tradicional
Es aquí cuando se rompen todos los esquemas y olvidamos lo anterior. La posición de los componentes es libre. Deja mucho a la creatividad y muestra el lado artístico de los cocineros.

Este estilo es el que predomina en restaurantes de alta gama, caterings finos y es lo preferido por cocineros artísticos. 

sub-categorias:
-          Estructurado
Los elementos del plato se unen y forman una especie de estructura, donde normalmente la guarnición va de base, sobre esta la proteína, decoración encima y rodeado por salsa.

Lo bueno es que permite jugar mucho con la altura y la habilidad arquitectónica del chef.

-          Disperso
Aquí se derrumba el edificio y los elementos se distribuyen por todo el plato, normalmente el ítem principal va al centro y es rodeado por las guarniciones y salsas

Aquí la altura no entra mucho, pero lo bueno es que los elementos se lucen y las técnicas quedan a la vista

Sacando conclusiones anticipadas, el estilo tradicional sigue siendo el más preferido por su sencillez, y el no tradicional permite ofrecer algo más que solo sabor.

Presentación y Montaje de platos.


Uno de los momentos de mas éxtasis para el cocinero es cuando se dispone a montar platos… la presentación, la gloria, el arte “Es hora de demostrar lo que soy capaz de hacer” “Mi obra de arte comestible” y tantos elogios que pueden pasar por nuestras mentes. Al cabo de un tiempo ya se nos hace algo mecánico y habitual, pero el diseño de un nuevo platillo es algo tan emocionante como el descubrimiento de una estrella.

Pan de colores

VAMOS A A LA COCINA!!
Ingredientes del pan de colores:
500 gr. de harina de fuerza.
1 sobre de levadura seca.
10 gr. de sal.
25 gr. de azúcar.
80 gr. de mantequilla, a temperatura ambiente.
200 gr. de leche entera.
100 gr. de agua.
Colorantes alimentarios en gel, para no alterar la textura de la masa.
Además:
Molde (molde de pan de molde o de bizcocho alargado).
Mantequilla para engrasar el molde.
Receta del pan de colores:
Muy fácil. En un bowl mezclamos la harina, la levadura, el azúcar y la sal. Removemos. A continuación, añadimos la mantequilla en copos, la leche y el agua. Removemos todo el conjunto bien con una espátula y obtendremos una especie de pasta.
Amasamos todo un minuto, formamos una bola y dejamos reposar 10 minutos, en un recipiente cubierto por un paño de cocina.
La operación anterior (es decir, amasado un minuto, bola y reposo 10 minutos) hay que repetirla un total de 4 veces. Justo cuando vayamos por la cuarta vez, separamos la masa en cuatro o cinco porciones de tamaño similar y coloreamos cada una de ellas con un color, amasando lo que sea necesario para que el color se integre.
Dejamos reposar cada porción por separado, durante 20 o 30 minutos.
Transcurrido este tiempo, cortamos cada una de las porciones en los trozos que queramos, uniendo los diferentes trozos de distinto color como más nos guste. Hay que procurar que se unan bien, que queden bien pegaditos.
Engrasamos un recipiente alargado de pan o de bizcocho (lo ideal es un molde de pan de molde) con mantequilla y depositamos dentro nuestra masa de colores. En lugar de engrasar el recipiente directamente, lo forré con papel de hornear y engrasé el papel con mantequilla:
Hay que dejarlo reposar hasta que doble su volumen. Aproximadamente una hora y media.
Precalentamos el horno a 210 ºC, arriba y abajo. Introducimos el pan dentro durante unos 20-25 minutos. Esto dependerá de vuestro horno. En mi caso tuve que dejarlo un poco más de 25 minutos. Estad atentos. Podéis sacar el pan y desmoldarlo. Si al pincharlo con una brocheta de madera sale mojado, es posible que no esté hecho y que tengáis que dejarlo un poco más.
Y eso es todo. Espero que os guste este pan de colores. Podéis conservar el pan envuelto en bolsas de plástico. Tostado está muy bueno, o para hacer un sándwich.